martes, 28 de abril de 2009

MARIA ZAMBRANO



Nacer sin pasado, sin nada previo a que referirse, y poder entonces verlo todo, sentirlo, como deben sentir la aurora las hojas que reciben el rocio!


Bajo la flor, la rama;
sobre la flor, la estrella;
bajo la estrella, el viento.
¿Y más allá?
Más allá, ¿no recuerdas?, solo la nada



Solo cuando la mirada se abre al par de lo visible se abre una aurora.

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